
Una noche cualquiera, de un día cualquiera
disfrutas de una música cualquiera, sintiendo un aroma cualquiera, en un lugar cualquiera.
Llega la hora determinada,
encuentras el punto exacto, te encuentras con la persona indicada, la noche ya no es cualquiera.
Comienza el verdadero sueño,
ya no es sueño, se hace realidad, la música no es cualquiera, sino que es la mas indicada, para disfrutar con esa persona indicada.
Mezcla de sentimientos,
mezcla de emociones, mezcla de olores, que una vez juntos se vuelven los mejores.
Se acorta la noche,
una hora pasa como en cinco minutos, disfrutas al máximo el tiempo restante. En un abrir y cerrar de ojos, te encuentras en tu habitación, recordando este noche con una sonrisa, sonrisa que va creciendo a través de los días.
Terminas pensando y afirmando,
que esa oportunidad, no se dan dos veces.